“Imagínense si cada uno de los graduados pusiera una cuota mensual de 20 o 30 mil pesos, nos sentiríamos honrados de devolver algo de lo mucho que recibimos” dijo un contador recibido en 1983 en un mensaje enviado a la Universidad al difundirse la campaña de donaciones.
“Vivo desde hace muchos años en Buenos Aires pero conservo amigos, memorias, recuerdos, afectos. No puedo estar desatento con lo actual. Y ver algunos videos de lo que pasó en la UNS me llena de tristeza”, dijo Ernesto Patrucco, quien recibió su título de Contador hace más de 40 años en un escrito que mandó a la Universidad por Instagram. Como muchos otros se sumó a la campaña de donaciones de la plataforma reconstruir.uns.edu.ar
Este graduado cursó en la UNS entre 1975 y 1983. “Periodo complicado de la vida de todos los argentinos. El Club Universitario se convirtió en refugio, al menos en lo social, cultural y deportivo, de muchos en esa época. Tuve el honor de ser parte de su comisión directiva, y presidirlo entre 1980 y 1983. Me recibí y surgió la posibilidad de trabajar en Molinos Río de la Plata, en Buenos Aires, de donde soy oriundo”, contró. “Trabajé unos cuantos años ahí, y después en ESEBA, en Mar del Plata. En el ‘96 volví a Buenos Aires para trabajar en La Salteña y General Mills, en esa época, de capitales americanos, donde estuve por 20 años. En 2016 decidí que era momento de independizarme, y armé una panificadora con un socio, con la cual sigo en actividad”. Su empresa es una panificadora industrial llamada Facciopane.
Ernesto recuerda a la UNS como “una universidad con mucho movimiento, de actividad permanente. Si tuviera que comentar algo en contrario, en ese momento no estaba adecuada a estudiantes que trabajaran. La disponibilidad horaria en algunos Departamentos hacía complicada la presencialidad. Con el tiempo, y teniendo oportunidad de conocer o entrevistar a profesionales jóvenes egresados de otras universidades, me enorgullecía el nivel académico que yo había visto (y espero, adquirido) en la UNS”.
“Más allá del llamado a donar, cosa que ya hice y pretendo seguir por unos cuantos meses más, me pregunto: ¿por qué no contactar a todos los egresados y solicitarles puntualmente colaborar económicamente en la reconstrucción? Nos hemos llevado de allí un título que nos ayudó, más allá de lo que cada uno haya puesto luego de si, a crecer en la vida, por lo que muchos podríamos colaborar”, agregó. “Yo creo que muchos nos sentiríamos honrados de devolver algo de lo mucho que recibimos. Saludos, y que muy pronto todo esto sea solo una historia que hayamos podido superar”.
Los daños y la campaña de donaciones:
El impacto de la inundación del 7 de marzo en la UNS significó 70 mil libros perdidos, 9920 metros cuadrados de laboratorios, aulas y gabinetes inutilizados y costosos equipos y espacios docentes bajo agua. Para canalizar el interés de instituciones, organismos y particulares en colaborar se puso en línea un sitio para recibir aportes.
Los interesados en donar pueden hacerlo a través de https://reconstruir.uns.edu.ar/ donde figuran diferentes opciones de colaboración.